Fue el ajo, por sus propiedades antisépticas el primer remedio que se utilizó para combatir males como la peste o el cólera. Hoy en día, la medicina moderna ha demostrado gracias a la ciencia que la aliína, su principal materia activa, es la responsable de las virtudes vermífugas, antisépticas e hipotensoras.

Propiedades del ajo

Pero hay que tener en cuenta que el ajo pierde sus virtudes terapéuticas cuando lo cocinamos, por lo que lo consumiremos en estado fresco o en forma de polvo molido. Esta última manera de tomar ajo, es muy interesante puesto que conserva las propiedades del ajo y es más tolerable por las personas que no pueden consumirlo crudo.

Propiedades curativas del ajo

El ajo es ingrediente principal de muchos platos, pero además de ser un excelente condimento alimenticio es un medicamento natural de lo más interesante por sus múltiples aplicaciones. Uno de los elementos que le dan este valioso reconocimiento es el azufre, que en el organismo de los seres humanos se encuentra presente en las uñas, pelo y piel.

El ajo se puede igualar a la aspirina en su cualidad de vasodilatador en la circulación sanguínea, que evita que se formen coágulos que puedan desembocar en trombosis, angina de pecho o infarto de miocardio.

Tomar ajo favorece la secreción de jugos gástricos estomacales, por lo que es recomendable para las personas que padecen del estomago o tienen difíciles digestiones. Su acción antiséptica y antibiótica también se hace notar en la flora intestinal, protegiéndola y combatiendo numerosas enfermedades del aparato digestivo.

Las propiedades curativas del ajo no sólo se limitan al aparato circulatorio y digestivo, también el sistema respiratorio se beneficia de su consumo. Gracias a su efecto pectoral, alivia la tos y facilita los procesos de eliminación que acompañan a los catarros y a las infecciones bronquiales. El ajo no sólo disminuye los niveles de azúcar, sino que aumenta los de insulina.

Receta de aguacate y ajo

Un delicioso paté para tomar ajo crudo con un agradable paladar.

Ingredientes: un aguacate grande, 5 dientes de ajo, una pizca de sal
Deshuesamos y vaciamos el aguacate y lo metemos en el vaso de la batidora junto con el ajo y la pizca de sal. Podemos añadirle a la receta un chorrito de zumo de limón para evitar que la vitamina C se oxide. Servir con biscotes o pan tostado en rebanaditas.Si no queremos machacar mucho el ajo podemos incorporarlo a la masa de aguacate picado fino.